El cigüeñal conecta los pistones con el sistema de transmisión y convierte el movimiento lineal en uno circular. Se equilibra para minimizar las vibraciones y permite la rotación suave del motor.
La compuerta es una barrera móvil, ubicada en la parte trasera de un vehículo, que se levanta o baja, manual o automáticamente, para facilitar la carga y descarga. Además, evita que el contenido se caiga.
La cremallera de volante de motor es una parte crucial del sistema de dirección que convierte el movimiento del volante en el giro de las ruedas, facilitando el control y la maniobrabilidad del vehículo.
La cremallera levanta luna es un mecanismo que controla el movimiento de las ventanas. Utiliza barra dentada y motor eléctrico para subir y bajar las ventanas, permite la regulación del flujo de aire.
La culata es una parte esencial del motor vehicular. Se encuentra en la parte superior del bloque del motor y sella la cámara de combustión. Contiene las válvulas de admisión y escape, así como las bujías.
El depósito de agua de limpiaparabrisas está conectado a un sistema de bombeo que rocía el líquido limpiaparabrisas a través de los brazos y las boquillas hacia el parabrisas. Está cerca del motor o en el compartimento.
El depósito de líquido de freno se encuentra cerca del motor y almacena el líquido de freno que se utiliza para transmitir la presión hidráulica a las pinzas de freno. Presenta una tapa hermética para evitar la humedad.
El depósito de radiador con mangueras almacena y regula el flujo de refrigerante para mantener la temperatura del motor en niveles óptimos durante su funcionamiento.
El diferencial contiene engranajes y rodamientos que permiten la diferencia de velocidad entre las ruedas. Es esencial para un manejo suave y seguro, especialmente en curvas y terrenos resbaladizos.
El disco de freno es un componente clave del sistema de frenos de un vehículo. Cuando se aplica el freno, las pastillas de freno presionan contra el disco de freno, generando fricción que detiene el vehículo.
El filtro bomba de aceite protege el motor al atrapar partículas y sedimentos en el aceite lubricante, evitando daños y asegurando un rendimiento óptimo del motor.